El Domingo último fuimos testigos de la manifestación del poder sanador de Dios, así como de su amor y misericordia para restaurar familias. Desde muy temprano la gente estuvo haciendo largas filas para poder participar en cada uno de los servicios especiales programados para el pasado 5 de Setiembre. Los dos domingos anteriores el Señor estuvo preparando el corazón de la congregación a través de la Palabra que el Ps. Pepe compartió acerca de cómo Dios usó a Eliseo para tocar la vida de la familia de la Sunamita, quebrando así la esterilidad, a la familia de la viuda, quebrando la maldición financiera y este último domingo acerca de la familia de Naamán y del milagro de sanidad y restauración que hizo en ellos.
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